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Vivir como las flores


Un discípulo se encontraba junto a su maestro y no tardó en preguntarle:

... Maestro, ¿qué debo hacer para no quedarme molesto?, porque resulta que hay personas que hablan demasiado, algunas son ignorantes. Otras son indiferentes. Siento mucho odio por aquellas que mienten y sufro con aquellas que blasfeman.

- ¡Bien, debes vivir como las flores!, le dijo el maestro.

- Y ¿cómo es vivir como las flores?, preguntó el discípulo.

- Fíjate y pon mucha atención a esas flores, continuó el maestro, mostrándole unos lirios que crecían en el jardín.

Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Obtienen

del abono maloliente todo lo que les es útil y saludable, pero no

dejan que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos.

Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que

los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos mismos y

no tuyos. Y si no son tuyos, no hay motivo para preocuparse... Entrénate en la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera y perfuma

la vida de los demás haciendo el bien.

Esa es la manera de vivir como las flores.

ENVEJECER ES OBLIGATORIO, MADURAR ES OPCIONAL


El primer día en la universidad nuestro profesor se presentó y nos pidió que procuráramos llegar a conocer a alguien a quien no conociéramos todavía. Me puse de pie y miré a mí alrededor, cuando una mano me tocó suavemente el hombro. Me di la vuelta y me encontré con una viejita arrugada cuya sonrisa le alumbraba todo su ser. 'Hola, buen mozo. Me llamo Rose. Tengo ochenta y siete años. ¿Te puedo dar un abrazo?
Me reí y le contesté con entusiasmo: '¡Claro que puede!' Ella me dio un abrazo muy fuerte.
Por qué está usted en la universidad a una edad tan temprana, tan inocente?, le pregunté. Riéndose contestó: 'Estoy aquí para encontrar un marido rico, casarme, tener unos dos hijos, y luego jubilarme y
viajar.'
'Se lo digo en serio', le dije. Quería saber qué le había motivado a ella a afrontar ese desafío a su edad.
'¡Siempre soñé con tener una educación universitaria y ahora la voy a tener!', me dijo. Después de clases caminamos al edificio de la asociación de estudiantes y compartimos un batido de chocolate. Nos hicimos amigos enseguida. Todos los días durante los tres meses siguientes salíamos juntos de la clase y hablábamos sin parar. Me fascinaba escuchar a esta "máquina del tiempo".
Ella compartía su sabiduría y experiencia conmigo. Durante ese año, Rose se hizo muy popular en la universidad; hacía amistades a donde iba. Le encantaba vestirse bien y se deleitaba con la atención que recibía de los demás estudiantes. Se lo estaba pasando de maravilla. Al terminar el semestre le invitamos a Rose a hablar en nuestro banquete de fútbol.
No olvidaré nunca lo que ella nos enseñó en esa oportunidad. Luego de ser presentada, subió al podio. Cuando comenzó a pronunciar el discurso que había preparado de antemano, se le cayeron al suelo las tarjetas donde tenía los apuntes.
Frustrada y un poco avergonzada se inclinó sobre el micrófono y dijo simplemente, 'disculpen que esté tan nerviosa. Dejé de tomar cerveza por cuaresma y ¡este whisky me está matando!'
'No voy a poder volver a poner mi discurso en orden, así que permítanme simplemente decirles lo que sé.' Mientras nos reíamos, ella se aclaró la garganta y comenzó: 'No dejamos de jugar porque estamos viejos; nos ponemos viejos porque dejamos de jugar. Hay sólo cuatro secretos para mantenerse joven, ser feliz y triunfar.'
'Tenemos que reír y encontrar el buen humor todos los días.'
'Tenemos que tener un ideal. Cuando perdemos de vista nuestro ideal, comenzamos a morir. ¡Hay tantas personas caminando por ahí que están muertas y ni siquiera lo saben!'
'Hay una gran diferencia entre ponerse viejo y madurar. Si ustedes tienen diecinueve años y se quedan en la cama un año entero sin hacer nada productivo se convertirán en personas de veinte años. Si yo
tengo ochenta y siete años y me quedo en la cama por un año sin hacer nada tendré ochenta y ocho años.
Todos podemos envejecer. No se requiere talento ni habilidad para ello. Lo importante es que maduremos encontrando siempre la oportunidad en el cambio.
No me arrepiento de nada. Los viejos generalmente no nos arrepentimos de lo que hicimos sino de lo que no hicimos. Los únicos que temen la muerte son los que tienen remordimientos.
Terminó su discurso cantando 'La Rosa'. Nos pidió que estudiáramos la letra de la canción y la pusiéramos en práctica en nuestra vida diaria.
Rose terminó sus estudios. Una semana después de la graduación, Rose murió tranquilamente mientras dormía. Más de dos mil estudiantes universitarios asistieron a las honras fúnebres para rendir tributo a la maravillosa mujer que les enseñó con su ejemplo que nunca es demasiado tarde para llegar a ser todo lo que se puede ser.

"No olviden que ENVEJECER ES OBLIGATORIO; MADURAR ES OPCIONAL."

EL ECO


Por una montaña van un padre y un hijo caminando. De repente el hijo se cae, se lastima y grita: "aaaaaahhhhh!!!!!". Para su sorpresa oye una voz repitiendo en algún lugar de la montaña: "aaaaaahhhhh!!!!!".

Con curiosidad el niño grita: "Quién está ahí?". Recibe una respuesta:"Quién está ahí?".

Enojado con la respuesta, el niño grita: " Cobarde" y recibe como respuesta: " Cobarde".

El hijo mira al padre y le pregunta: "Qué sucede?". El padre, sonríe y le dice:"hijo mío, presta atención". Entonces el padre grita a la montaña: "Te admiro" y la voz le responde: "Te admiro". Grita: "Eres un campeón" y la voz le responde: "Eres un campeón".

El niño no entendía, pero el padre le explica: "La gente lo llama eco, pero en realidad es la vida !!!!.... Te devuelve todo lo que dices y haces... Nuestra vida es simplemente un reflejo de nuestras acciones, si deseas más amor en el mundo crea amor a tu alrededor, si deseas felicidad da felicidad a los que te rodean... La vida te dará de regreso exactamente aquello que tú le has dado".

Si no te gusta lo que recibes de vuelta, revisa muy bien lo que estás dando.

LA PREGUNTA MÁS IMPORTANTE



Durante mi segundo semestre en la escuela de enfermería, nuestro profesor nos dió un examen sorpresa. Yo era un estudiante consciente y leí rápidamente todas las preguntas, hasta que leí la última:

Cuál es el primer nombre de la mujer que limpia la escuela?

Seguramente esto era algun tipo de broma. Yo había visto muchas veces a la mujer que limpiaba la escuela. Ella era alta, cabello oscuro, como de cincuenta años, pero como iba yo a saber su nombre?.

Entregué mi examen, dejando la última pregunta en blanco. Antes de que terminara la clase, alguien le preguntó al profesor si la última pregunta contaría para la nota del examen.

Absolutamente dijo el profesor. En sus carreras ustedes conocerán muchas personas. Todas son ignificantes.

Ellos merecen su atención y cuidado, aún solo si ustedes les sonríen y dicen Hola!

Yo nunca olvidé esa lección. También aprendí que su nombre era Dorothy.